ACADÉMICO

Proyecto Experimental de 3ro. de Bachillerato: Formación académica e integral

Tercero de Bachillerato, en el Colegio San Gabriel, se caracteriza por ser un año exigente en varios sentidos: por las actividades que deben hacer los estudiantes como el Lanzamiento del Lobo, los pirotécnicos, la procesión interna y en el Centro Histórico, entre otras. Estas actividades, con la modalidad de clases que vivimos tendrán que cambiar irremediablemente. Lo que no cambia es otra de las características: la exigencia académica que los docentes tienen con los estudiantes, específicamente para quienes están a meses de ser universitarios y, por lo tanto, cada vez más cerca de iniciar su vida profesional.

En ese contexto, el primer proyecto que los jóvenes están realizando en Experimental es Contaminación Ambiental y Efectos Sobre la Salud, cuyos docentes son Kirenia Ávila, Ramiro López y Santiago Noriega.

Los docentes afirman que el inicio del año ha sido muy bueno, a pesar de que las clases se dan mediadas por la tecnología. Kirenia afirma que “Los chicos son estudiantes maravillosos, tienen buena disciplina, la mayoría cumple con deberes y tareas que se les asigna, están respondiendo positivamente; a pesar de que ellos no nos conocían de años anteriores, hasta el momento todo ha fluido bastante bien”.

Ramiro López, quien además es exalumno del plantel y docente en la Facultad de Medicina de la Universidad Central, reconoce que el colegio ha hecho un gran esfuerzo en capacitar a sus docentes en las nuevas metodologías de enseñanza, no obstante también considera que es un reto mantener la atención de los jóvenes porque tienen mucha energía: “hemos tenido que idearnos formas para llamar su atención como hacerles preguntas sorpresas”. A esto se le suma la complicada situación económica que está viviendo el país; los docentes cuentan que muchos de los compañeros han tenido que adquirir equipos de tecnología para poder responder a este reto educativo.

Santiago Noriega, quien también es exalumno, es nuevo en el equipo docente y está reemplazando a Patricio Anda quién decidió jubilarse de la institución. Santiago está consciente de la responsabilidad de este nuevo reto, pero cuenta con el apoyo de sus compañeros, afirma que “hay una fluidez muy espontánea con el equipo” pues se ha llegado a concretar el trabajo colaborativo completamente desinteresado y generoso.

Según los profesores, el proyecto Contaminación Ambiental y Efectos Sobre la Salud sucede porque se debían vincular las materias de Biología Superior, Biología y Química de manera pertinente, factible y relevante en el contexto actual, “mientras planificábamos hablamos de anatomía, de ambiente, de hidrocarburos, del ADN, cromosomas; estamos expuestos permanentemente a la contaminación y, según las estadísticas, una de cada cuatro personas tendrá algún tipo de cáncer en su vida. Es una enfermedad catastrófica, no solo por lo que produce en una familia tener cáncer, sino también es una catástrofe económica: es demasiado caro afrontar esta enfermedad. Muchas veces es prevenible y, en varias ocasiones, detectado a tiempo, son tratables y curables”, informa Ramiro López.

 

El tema y contenidos de los docentes se convierten en un gran paraguas, debajo del cual, los jóvenes deben proponer sus propios subtemas de investigación: “lo primero que les ensañamos a los chicos es un protocolo de investigación para que ellos hagan su proyecto metodológicamente, bien estructurados. El objetivo es que al final del año, los estudiantes, presenten un artículo científico sobre su proyecto”.

Por ahora, los jóvenes están aprendiendo a elaborar títulos, objetivos, hipótesis, problemas científicos, el planteamiento del problema para que armen su protocolo de investigación. Se les dan todas las herramientas tanto de investigación como mapas conceptuales, revisiones bibliográficas, cuestionarios; como de contenidos para poder llegar a un producto final.

Kirenia Ávila informa que dentro de las actividades que se están planificado se encuentran prácticas de laboratorio para, entre otras cosas, conocer cómo se obtiene el carbono y el hidrógeno. También harán un ensayo sobre cómo relacionan el benceno con la naturaleza, con el cáncer y harán actividades creativas referentes al tema: “un grupo va a hacer una canción, un poema, modelado en 3D, presentación prezi… todo relacionado con la temática”.

Para evaluar los proyectos, no solo se toma en cuenta el producto final, sino que los docentes acompañan y evalúan desde el principio y los guían, paso a paso. Auguran que los resultados serán realmente interesantes.

Como parte de la formación integral, es igual de importante la reflexión. Santiago Noriega indica que hemos (como sociedad) naturalizado situaciones de riesgo porque las vemos todos los días. Comenta que uno de los grupos ha propuesto analizar la relación del cáncer en las personas que expenden combustibles en las gasolineras: “Todos los días vemos autos cargando combustible en un distribuidor, pero no pensamos en las consecuencias para las personas que trabajan ahí: ahí está el conocimiento de la química, biología porque afecta a todo el cuerpo y también afecta al ADN, por lo que sus genes se verán influenciados”.

Santiago mantiene que los jóvenes algún día, no muy lejano, serán profesionales, tendrán sus propias empresas, seguramente sean ministros u ocupen algún alto rango en el gobierno donde sus decisiones afectarán a millones de personas y al planeta… y ahí es donde pondrán en práctica lo que el colegio, sus docentes, la Dolorosa y Cristo les han enseñado en sus días juveniles. Ellos están encaminados a tener un buen desempeño en la vida como seres humanos. Ramiro complementa esto indicando, “además de la parte científica, es importante el respeto a la naturaleza y respetar todo lo que está en nuestro entorno. Es decir, no solo queremos una excelencia académica, sino también una vinculación social con la comunidad para que aprendamos a respetarnos, a cuidarnos”.