Intercambios estudiantiles: Experiencias completamente nuevas

Álvaro Muñoz, Douglas Salazar, Mauro Aedo, Nelson Valdez, Sebastián Loins fueron los cinco amigos que vinieron del colegio jesuita San Luis de Antofagasta – Chile. Es un sector desértico en el norte del país. Es una ciudad tranquila y bastante segura. El proceso de selección para el intercambio es muy riguroso, no solamente incluyen las calificaciones, sino también el comportamiento, aptitudes y las actividades extra que los jóvenes cumplen en el colegio.

Al llegar a Quito, los chicos esperaron un colegio avanzado en la metodología de proyectos, académicamente duro. Aunque sí encontraron similitudes como que el colegio es solo de varones y que llegaron a las casas de los estudiantes del San Gabriel que estuvieron de intercambio en Chile; hubo ciertos aspectos culturales que les llamó la atención. Álvaro Muñoz comentó que los ecuatorianos “son súper tolerantes y sinceros porque al principio teníamos muchas diferencias como cuando me dijeron ‘préstame el borrador’ eso en Chiles es ‘goma’ y no nos entendíamos. El lapicero acá es esfero y tampoco entendía. Igual cuando me preguntaron si traje pintura… yo pensé ‘¿y para qué voy a traer pintura?’, luego me di cuenta de que se referían al lápiz de colores”.

El clima también fue un cambio importante: “Allá donde nosotros, no llueve nunca… o casi nunca. Llueve unas dos veces al año y un día durante el invierno. Cuando eso pasa, se cancelan las clases, se cierran los supermercados, la ciudad se inunda y hay peligro de que el cerro se caiga. Nosotros llegamos y estaba lloviendo fuerte y nos llamó mucho la atención… igual que venir al colegio con lluvia”. Afirmó Sebastián Loins.

Los jóvenes llegaron en el último mes del primer quimestre y se involucraron en los proyectos y grupos que ya estaban constituidos. La oficina de Relaciones Internacionales les apoyó en todo momento desde antes de llegar al Ecuador. También participaron en actividades extracurriculares, llegando a participar en encuentros amistosos de básquet y fútbol con la selección del plantel; Douglas Salazar, participó en actividades con Pastoral, pues él pertenece al grupo CVX (Comunidades de Vida Cristiana) en su colegio y, Jorge Castillo, S.J., le pidió que converse con los líderes de los grupos de nuestro plantel; este encuentro se dio en la Casa de Retiros en Machachi.

 

Nelson Valdez, dijo “Me gustó que hay un gran sentido de pertenencia, en todos lados los muchachos se sienten orgullosos de estar aquí. Sin embargo, también me llamó la atención que hay una gran cantidad de actividades que se envían a casa y podrían hacerse en el aula”.

Este grupo de jóvenes pasaron las vacaciones de fin de quimestre y carnaval con sus familias ecuatorianas y aprovecharon para viajar a lugares como Baños, Tonsupa, el Parque Nacional Cotopaxi, Portoviejo, Ibarra, Otavalo, Ambato entre otros lugares de nuestro país.

En cuanto al proyecto InnovAcción XXI, y la metodología de proyectos, los jóvenes consideran que les abre la posibilidad de trabajar con otras personas, adquirir la responsabilidad con el equipo. Douglas Salazar, afirmó: “Me gustó porque da la posibilidad de que, si no se entiende bien la materia, se puede recuperar la nota con pequeños trabajo o con los proyectos más grandes. Siento que se desarrollan habilidades para la vida, no solamente aprenderse algo y escribirlo en una prueba; se aprende de otra manera. No obstante, Sebastián Loins, acotó que “es necesario que se tome en cuenta que el examen Ser Bachiller se lo da solo, por eso sí se precisa tener clases personalizadas o proyectos individuales”.

Antes de irse a su casa, los cinco jóvenes expresaron su agradecimiento y cariño a las familias que les acogieron en el Ecuador por hacerles sentir un miembro más, por enseñarles el país; a sus compañeros de clases también les agradecieron por acogerles y hacerles parte del grupo desde el primer día; así como el apoyo constante de la Oficina de Relaciones Internacionales.