PASTORAL

Novena Navideña: Día ocho

¡Llegan en bandadas luminosas desde el alto cielo de la noche profunda; llegan con la estrella viajera que se detiene sobre el portal! Y entonces todo es luz, porque del establo sale un resplandor cálido, un fulgor glorioso e iridiscente, como de miles de diamantes reflejando al sol.

Y hay cánticos en lo alto y murmullos y voces de alegría entre los pastores.

Ya está todo listo. En ese rincón perdido del mundo va a obrarse el portento. Nosotros también cantemos, porque hemos sido iluminados por la fe y creemos en Jesucristo, que nace para nosotros.