Misa de 20: Acudir a la Madre en momentos difíciles

En el Templo de La Dolorosa, cada 20 de mes, celebramos la misa en honor a la Madre del Cielo, recordando y agradeciendo el prodigio ocurrido el 20 de abril de 1906. La celebración de mayo cobra especial relevancia, al ser la última misa de los jóvenes de Tercero de Bachillerato, quienes culminan su período escolar regular para dedicarse a las actividades propias de su graduación.

El P. Jorge Lasso, S.J., rector del plantel, recordó que esta celebración, además de ser la última para la generación 2026, nos invita a tener presente la primera advocación mariana de los jesuitas: Nuestra Señora del Camino o Señora de la Estrada. En este contexto, invitó a los jóvenes a reconocer en qué parte del camino se encuentran y a preguntarse: ¿están tomando decisiones claras?, ¿qué guía sus pasos?, ¿podrán mantenerse fieles a sus convicciones y valores en los momentos más difíciles?

Asimismo, destacó que los padres de familia cumplen un papel fundamental para que sus hijos puedan atravesar y superar la frustración, manteniendo un equilibrio entre la protección y la sobreprotección. También recordó a los estudiantes la importancia de cumplir con los puntajes mínimos para aprobar el año escolar, pues, de no alcanzarlos, deberán asumir consecuencias académicas como exámenes supletorios o, incluso, una graduación posterior.

Finalmente, expresó que nuestra Madre, la Virgen María, seguirá acompañándonos durante toda la vida. A los jóvenes de Tercero de Bachillerato, les animó a conservar siempre el fervor y la devoción hacia nuestra Madre, la Virgen María.

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